

McCain Foods, uno de los principales proveedores mundiales de papas fritas congeladas para cadenas de comida rápida como McDonald's, se encuentra inmersa en una disputa legal multimillonaria relacionada con la sucesión y el control accionario de la empresa familiar.
El conflicto, que involucra una participación valorada en aproximadamente 725 millones de dólares estadounidenses, se intensificó debido a desacuerdos entre miembros de la familia fundadora sobre la gestión y los términos de una posible venta. La resolución de este litigio definirá la filosofía de gestión de una corporación que influye en la seguridad alimentaria y la logística del sector a nivel global.
La empresa, fundada en Canadá, posee una red de plantas procesadoras en todo el mundo. En Sudamérica, la compañía opera cuatro instalaciones, siendo la más grande de ellas la planta ubicada en Balcarce, a la vera de la Ruta Nacional 226, la cual funciona desde hace ya tres décadas.
McCain es un eslabón fundamental en la cadena de suministro de grandes cadenas de restaurantes, por lo que la inestabilidad en su gobierno corporativo genera alertas en toda la industria. Analistas señalan que la situación podría afectar el ritmo de las inversiones en nuevas capacidades de procesamiento y comprometer la estabilidad del suministro global.
Adicionalmente, dado que la empresa es uno de los mayores compradores mundiales de papa fresca, cualquier cambio en su gestión podría influir en las políticas contractuales con los agricultores y alterar la dinámica comercial del sector primario.
El caso subraya la importancia de contar con una gobernanza corporativa sólida y planes de sucesión claros en las grandes empresas agroindustriales para evitar que los conflictos familiares afecten las operaciones comerciales. Mientras el litigio continúa, las operaciones de McCain se mantienen enfocadas en sostener su posición de mercado, aunque bajo el escrutinio de inversores y socios comerciales.
Fuente: abbin.org.
