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BALCARCE: LA CIUDAD DE LA FURIA


En el lapso de un mes, la ciudad serrana fue protagonista de una seguidilla de hechos de extremada violencia donde particularmente fueron jóvenes los involucrados.

A quienes tienen unas cuantas primaveras encima habitualmente se les escucha decir que Balcarce era una ciudad "donde no hacía falta cerrar con llave la puerta", en relación a la tranquilidad reinante. Casi una cualidad innata del pueblo que vio nacer a Fangio. ¿Qué factores fueron determinantes para convertir a este tranquilo y casi desconocido pueblo del interior de la provincia en un lugar donde ya todo el mundo está intranquilo y a la defensiva por temor a un hecho delictivo?


La realidad es que la sociedad en su conjunto ha evolucionado en diversos aspectos. Desde el famoso ascenso social de las clases bajas de hace más de 60 años, esas circunstancias fueron a la vez dejando al margen a los sectores más desprotegidos. Balcarce, como región agrícola ganadera vivió a lo largo de su historia una cierta independencia del resto de muchos municipios, ya que hasta cierto punto su autonomía le permitió desarrollarse independientemente de finanzas externas, ya sea de privados o del mismo Estado. Con este somero análisis se podría suponer que la inseguridad va de la mano de la pobreza. Y si bien es cierto hasta cierto punto, lo concreto es que Balcarce a pesar de la complicada situación económica que viven sus pobladores (producto de la crisis nacional de los últimos 4 años de macrismo), no llega a niveles de indigencia como en las grandes urbes. ¿Y entonces?

UNA SOCIEDAD CRISPADA

Demás está decir que como ciudadanos vivimos alterados por nuestra rutina individual, con distintos matices o preocupaciones. Quienes parecen absorber toda esa energía residual de nuestra vorágine son los jóvenes y niños. De esto no caben dudas, porque han sido los intérpretes de la mayoría de las últimas historias de violencia en la ciudad. Jóvenes que probablemente ante la fragilidad de los adultos a la hora de mantener una convivencia sana con sus pares optan, por hartazgo o simple rebeldía, por elegir la violencia como herramienta de solución de un conflicto. Y nobleza obliga, los adultos no podemos desentendernos de esta situación porque somos los únicos responsables del comportamiento (malo o bueno) de nuestros hijos. Con esta conclusión, la única observación que podemos hacer es que los jóvenes son sólo víctimas de lo que aprendieron de esta sociedad.

UN ESTADO AUSENTE

Cuando por una de esas estrategias de comunicación el intendente Reino declara que "la oposición hace politiquería con un tema tan sensible como la seguridad", si analizamos esa frase hace una interpretación, por un lado, y dice una verdad por otro: lo concreto es que la seguridad es un tema por demás sensible. Pero también es cierto que la responsabilidad de impartirla en la ciudad es del mismo gobierno. Se podrán cuestionar declaraciones o comentarios políticos de cualquier color y sector, pero lo insoslayable es que en un trecho de treinta días en nuestra ciudad ocurrió lo siguiente:

- Un herido de gravedad por la agresión por parte de un patovica en plena vía pública.
- Una batalla campal en una plaza donde hubo más de 50 involucrados, varios de ellos heridos, en los alrededores de una fiesta cumpleaños de 15.
- Una fiesta privada a la que asistieron muchos menores donde se consumieron cantidades siderales de alcohol, donde también se registraron disturbios y secuestro de vehículos por dar positivo el control de alcoholemia.
- El abuso de una menor de 16 años en el marco de esas fiestas.
- Otra batalla campal donde, en medio de un corso en plena calle del barrio Pueblo Nuevo, varios jóvenes se enfrentaron a golpes de puño y armas blancas, dejando como saldo heridos, uno de ellos de gravedad y aún en situación delicada de salud.
- El abuso de una menor de 13 años con discapacidad intelectual, por parte de un hombre de 24, hecho registrado por las cámaras de seguridad.
Todo esto sin sumar varios robos, entre ellos el sufrido por la escuela N° 9 desde donde desconocidos hasta el momento se llevaron un televisor del comedor de chicos, junto a otros elementos de valor.
Más allá de que la oposición haga o no politiquería, lo verídico e irrebatible es que la inseguridad está causando estragos en la ciudad.

AIRES NUEVOS

Hace pocos días asumieron nuevas autoridades en la policía local, entre ellos el comisario Ariel Contreras, hombre con un vasto currículum en materia de seguridad. Este hecho, junto a distintas acciones políticas tanto del gobierno como de la oposición, parece brindar confianza en que esta triste realidad será revertida en poco tiempo, para que Balcarce vuelva a ser el pueblo tranquilo que supo ser. Como sociedad deberíamos encuadrarnos en el trabajo de impulsar entre todos una nueva manera de convivir teniendo como principal herramienta la tolerancia y el sentido de justicia. Nuestros hijos algún día nos lo agradecerán. Las sociedades futuras también.