
Representantes de APINTA, autoridades del INTA y miembros del Consejo Local Asesor (CLA) de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Balcarce emitieron un documento conjunto este viernes expresando su profunda preocupación por los cambios introducidos mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del gobierno nacional, que transforma radicalmente la gobernanza del organismo.
El decreto elimina la autarquía institucional que caracterizó al INTA desde su creación en 1956, convirtiéndolo en un organismo desconcentrado bajo la Secretaría de Agricultura. Además, reemplaza el sistema de Dirección Nacional por concurso de antecedentes con una presidencia de designación política directa, y suprime el Consejo Directivo —donde participaban universidades, el sector productivo y el Estado— por un consejo técnico consultivo sin capacidad decisoria.
"Este cambio desarticula un modelo público-privado, participativo y federal que durante casi 70 años permitió al INTA generar consensos, basar sus agendas en evidencia científica y adaptar sus respuestas a la diversidad productiva del país", señalaron desde el CLA de Balcarce.
En su pronunciamiento, el CLA local —integrado por técnicos, productores y académicos— reafirmó su compromiso con "un INTA público, federal, democrático y técnico", pero advirtió que los cambios actuales, de "enorme magnitud", requieren procesos participativos: "Vamos a promover espacios de diálogo que permitan sostener lo esencial y mejorar lo necesario, siempre con el productor y el desarrollo local como eje".
La reforma llega en un momento crítico para la EEA Balcarce, referente nacional en investigación agropecuaria. Los trabajadores temen que la pérdida de autarquía y la centralización política afecten proyectos clave y la capacidad de respuesta ante demandas territoriales.
El documento concluye con un llamado a defender "las conquistas institucionales" del INTA, aunque dejando abierta la puerta a mejoras: "Los cambios deben construirse desde adentro, con los técnicos, los CLA y las comunidades".