

En una sesión para el olvido celebrada este jueves por la noche, en la que se votaron 11 puntos del temario en menos de media hora, el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Balcarce aprobó una ordenanza que autoriza al Departamento Ejecutivo Municipal a registrar y pagar una deuda de $21.279.025,40 con la empresa Ashira S.A., correspondiente a los incrementos no abonados en noviembre y diciembre de 2024. Estos ajustes forman parte de la redeterminación de precios del contrato de higiene urbana, aprobada previamente por la Ordenanza 105/25.
El proyecto detalla que los incrementos solicitados por la empresa fueron objeto de consulta al Honorable Tribunal de Cuentas (HTC). Al no haber impedimentos, la empresa concesionaria del servicio de recolección de residuos e higiene urbana readecuó sus pedidos, solicitando un aumento del 6,30% a partir del 1 de noviembre de 2024 y del 7,46% desde el 1 de marzo de 2025. Desde el sector que administra las arcas municipales, se indicó, se pudo certificar que estos ajustes estaban respaldados documentalmente, aunque los pagos retroactivos para noviembre y diciembre de 2024 no habían sido registrados en la contabilidad.
La ordenanza aprobada este jueves durante la décima sesión ordinaria, autoriza el pago de la deuda, la cual debió imputarse en el presupuesto 2024 bajo la jurisdicción de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, específicamente en la partida destinada al "Mantenimiento de espacios verdes y arbolado". Sin embargo, en la ordenanza se aclaró que al cierre del ejercicio 2024 no se contaba con recursos disponibles para cubrir este gasto.
Críticas de la oposición: incumplimiento y falta de transparencia
A pesar de acompañar el reconocimiento de la deuda, los concejales de la oposición expresaron fuertes críticas hacia Ashira y el Departamento Ejecutivo por el incumplimiento del contrato de higiene urbana. Martín Pérez, del bloque Frente de Todos (FdT), señaló que no aprobarán nuevos aumentos hasta que la empresa y el Municipio brinden información detallada sobre el servicio. “Solicitamos datos como la cantidad y ubicación de los contenedores, la cantidad de cuadras barridas manualmente y con máquinas, y quién está a cargo del contralor. Hasta ahora no hemos recibido respuestas”, afirmó.Pérez también destacó que, según denuncias de vecinos y observaciones propias, Ashira no está cumpliendo con lo establecido en el pliego de bases y condiciones. “No vamos a aprobar ningún aumento más, en tanto y en cuanto Ashira no dé cumplimiento estricto a lo que dice el pliego de bases y condiciones”, advirtió.
Por su parte, Ángel Enrique Guillén, de La Libertad Avanza (LLA), coincidió en las críticas y cuestionó tanto el silencio del oficialismo como la eficacia del servicio. “Yo no sé si no lo entienden, si lo único que les interesa es hacer videítos del intendente promocionando sus candidatos a concejales, pero les pido que recorran un poquito las calles: son una mugre, el centro de Balcarce es una mugre. No sé si a la barredora la tienen guardada, si la escondieron o qué hicieron”, exclamó.
Asimismo cuestionó la postura displicente del Estado municipal para garantizar el cumplimiento del servicio: “En el último decreto que vi, creo que es el señor Caballero, familiar de algún miembro del gabinete, al que se designaba como el enlace entre el Municipio y la empresa para ser el Contralor. Se ve que no controla, porque el centro de Balcarce es una mugre. No me quiero imaginar alguna calle que todavía no he llegado a recorrer”, indicó.
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Guillén (izq.) y Pérez (der.) advirtieron sobre el incumplimiento del contrato. |
“A nosotros ya no nos dan respuesta a los pedidos que hacemos, así que esperemos que les empiecen a dar respuesta a la gente, porque si no próximamente les va a dar una respuesta la gente”, concluyó Guillén, sugiriendo que el malestar podría trasladarse a las urnas.
Las intervenciones de los concejales dejaron en evidencia la molestia generalizada hacia la gestión del servicio de higiene urbana. Ambos bloques opositores exigieron transparencia y acciones concretas para mejorar la limpieza de la ciudad, advirtiendo que la paciencia de los vecinos se está agotando. Mientras tanto, la deuda con Ashira queda saldada, pero las críticas y reclamos por un servicio deficiente siguen pendientes de resolución.