

Vecinos de un sector de Balcarce recurrieron a una medida de alerta extrema para señalar un peligro en la vía pública. Colocaron un tambor de 200 litros sobre un pozo ubicado sobre la colectora de la avenida Centenario esquina 45, sobre la mano al centro de la ciudad.
La acción fue adoptada con el fin de advertir a los conductores sobre la existencia de un profundo cráter en el asfalto, un problema de larga data que no ha sido solucionado. Sin embargo, la propia medida genera un nuevo riesgo, dado que el tambor ahora constituye un obstáculo en una zona de alta circulación, ubicada a pocos metros de una estación de servicio. El área también concentra numerosos talleres mecánicos y comercios gastronómicos.
Residentes del sector explicaron que la colocación del barril fue una acción directa luego de múltiples reclamos infructuosos realizados a la Municipalidad.
Ante la ausencia de una respuesta oficial y la reparación del pavimento, decidieron implementar esta señalización rudimentaria para prevenir posibles accidentes vehiculares.
