

La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) atraviesa un presente crítico que pone en jaque la seguridad y la economía del sudeste bonaerense. Un reciente informe elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina) encendió las alarmas al revelar que entre el 65% y el 70% de la Red Vial Nacional se encuentra actualmente en estado "regular" o "malo". Esta cifra marca un notable retroceso respecto a 2023, cuando el deterioro afectaba al 50% de las rutas.
La situación específica de la Ruta 226
Para los habitantes de Balcarce, el informe arroja datos preocupantes sobre la principal vía de conexión regional. Si bien la Ruta Nacional 226 presenta una categorización de “Bueno” en gran parte de su traza hacia Mar del Plata, el panorama cambia drásticamente al adentrarse en territorio balcarceño.Según el relevamiento de Fepevina:
- Zona Serrana: el estado desciende a una calificación de “Regular”.
- Tramo Balcarce: al internarse en el partido y finalizar la estructura de autovía, el estado de la ruta pasa a ser categorizado como “Malo” (una puntuación de 0 a 5 en la escala técnica).
Desfinanciamiento y "falso ahorro"
El informe sostiene que este deterioro no se debe a fallas técnicas, sino a una decisión política de desfinanciamiento. Se denuncia un proceso de vaciamiento del organismo que incluye:- Una caída real del 75% en el Presupuesto 2026 en comparación con 2023.
- El desvío de fondos del Impuesto a los Combustibles Líquidos que deberían usarse para mantenimiento.
- La pérdida de personal calificado, con 800 despidos concretados y otros 900 proyectados.
Desde la federación advierten que la falta de mantenimiento preventivo representa un "falso ahorro": reparar un colapso estructural por abandono cuesta, en promedio, cinco veces más que el mantenimiento a tiempo.
Consecuencias y futuro de la ruta
El impacto de esta precarización es directo: aumento de costos logísticos, menor competitividad para los productores regionales y un incremento en la siniestralidad vial con muertes evitables.En este contexto de asfixia presupuestaria, el Gobierno nacional busca una salida a través de la gestión privada. Para el próximo mes de febrero, la DNV tiene prevista una licitación para concesionar la Ruta Nacional 226. Este pliego, que incluye la reparación y conservación de la vía, también habilita un fuerte impacto al bolsillo del usuario: se contemplan aumentos en los peajes de hasta tres veces los valores actuales.
