El Gobierno nacional avizora que en los próximos inviernos podría tener problemas en el suministro de gas en los hogares y ya se anticipa para evitar el papelón ocurrido el año pasado.
Por eso, el Ejecutivo dispuso este martes prolongar la emergencia energética hasta el 31 de diciembre del 2027. La medida se publicó en el Boletín Oficial mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 49/2026, firmado por el presidente Javier Milei y su gabinete, con el objetivo de extender el esquema excepcional vigente por dos años más.
Vale recordar que en julio de 2025 Mar del Plata atravesó una grave crisis en el suministro de gas natural, con miles de hogares afectados por cortes provocados por la caída de presión en la red.
En ese marco, el Ejecutivo, teniendo en cuenta las limitaciones estructurales del sistema energético, en los considerandos de la normativa se indicó que persiste un cuello de botella en la capacidad de transporte para trasladar el gas desde la Cuenca Neuquina hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires y la región del Litoral.
Al respecto, el Gobierno advirtió que, sin la importación de Gas Natural Licuado (GNL), “la demanda necesaria para abastecer a los usuarios residenciales y garantizar el funcionamiento de las centrales térmicas quedaría insatisfecha en los días más fríos”.
En esa línea, también se reconoció que las obras de ampliación de los gasoductos recién estarían operativas en el invierno de 2027, lo que obliga a sostener la dependencia de los barcos metaneros durante al menos dos inviernos más. Asimismo, se dejó establecido un plan alternativo: si fracasa el proceso de licitación para transferir la operatoria al sector privado, ENARSA deberá retomar la responsabilidad de garantizar el suministro.
Finalmente, el decreto avanza sobre un cambio de fondo en el esquema de importación de gas. El Gobierno resolvió retirar al Estado de la compra directa de GNL y avanzar hacia un modelo privatizado. Para ello, instruyó a la Secretaría de Energía a convocar a un concurso competitivo que permita seleccionar a un comercializador privado encargado de importar el combustible y regasificarlo en la terminal de Escobar, actualmente la única operativa en el país. Desde el Ejecutivo argumentaron que la intervención estatal “ha sido incapaz de dar una solución eficiente y ha implicado erogaciones de mucha envergadura”.
No obstante, ante la existencia de un monopolio natural por contar con una sola terminal de ingreso, el DNU fija un “precio máximo” para la comercialización del gas importado en el mercado interno durante los inviernos de 2026 y 2027. Ese tope se definirá en función de un marcador internacional más los costos logísticos, con el objetivo de evitar abusos de posición dominante por parte del eventual operador privado.
Fuente: Código Baires
