

El paisaje urbano en torno al Museo del Automovilismo Juan Manuel Fangio de Balcarce ha mostrado cambios significativos en los últimos días. La aparición de estructuras técnicas y paneles fotovoltaicos en el área exterior del histórico edificio captó la atención de los transeúntes, revelando una ambiciosa obra de modernización. Mauricio Parra, responsable de la institución, confirmó que se trata de una iniciativa integral diseñada para mitigar el impacto ambiental y optimizar los costos operativos del recinto.
Estrategia de consumo y ahorro
La decisión de implementar esta tecnología en el Museo respondió a un análisis de costo-beneficio. Dado que el edificio concentra su actividad principal entre las 10:00 y las 17:00, sus picos de demanda coinciden con las horas de mayor radiación solar, lo que lo convierte en el candidato ideal para un sistema de autoconsumo."El objetivo es amigarnos con el medio ambiente y, al mismo tiempo, aliviar la carga económica que representa el alto consumo eléctrico de un edificio de estas dimensiones", explicó Parra.
El sistema adoptado es de carácter directo y sin baterías de acumulación. Esto significa que la energía captada se utiliza en tiempo real, evitando los elevados costos que hoy supone el almacenamiento en baterías químicas. Durante la noche o en eventos especiales, el edificio continuará operando bajo el suministro convencional de la Cooperativa de Electricidad local.
Ingeniería y marco legal
Ingeniería y marco legal
La ejecución del proyecto está a cargo de Esteban Puga, especialista en sistemas fotovoltaicos. Según el experto, la instalación permitirá un ahorro de entre el 60% y el 70% del consumo eléctrico durante el periodo de generación solar.
En una primera fase, el sistema operará bajo la modalidad de "inyección cero" hasta que se formalice el trámite para el medidor bidireccional. Una vez completado, el Museo podrá volcar sus excedentes a la red eléctrica a cambio de una compensación económica, amparándose en la reciente reglamentación provincial de energía distribuida.
Seguridad y puesta en marcha
Puga subrayó que la obra implica una infraestructura compleja:- Inversores inteligentes: Equipos que deciden en tiempo real si se utiliza energía solar o de la red.
- Seguridad automatizada: Desconexión instantánea ante cortes de luz o mantenimiento externo para proteger a los operarios de la red.
- Optimización de recursos: Se priorizó el Museo sobre otras dependencias (como el hotel) por su perfil de consumo mayormente diurno.
Pese a que las condiciones climáticas y los fuertes vientos dificultaron las tareas de montaje con grúas, los plazos están cerca de cumplirse. Se estima que el cableado final concluya en los próximos días y que, para la semana entrante, el sistema ya se encuentre inyectando energía limpia.
Para la conducción del Museo, este paso representa saldar una "materia pendiente" y un modelo que podría replicarse en otros edificios públicos de la región, marcando el inicio de un camino irreversible hacia la autonomía energética sustentable.
Con información de El Diario.
